DIARI, LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA DEL CONTROL FISCAL

JUAN CAMILO ZULUAGA MORILLO

exdirector de información, análisis y reacción inmediata.

VALERIA VERGARA CRUZADO

profesional DIARI

Octubre 2025, Edición 377.

Con analítica de datos, inteligencia artificial y vigilancia en tiempo real, la Contraloría General de la República transforma el control fiscal para anticipar riesgos y proteger el patrimonio público.

Por: Juan Camilo Zuluaga Morillo, Exdirector de Información, Análisis y Reacción Inmediata
Por: Valeria Vergara Cruzado, Profesional DIARI

EL MUNDO CAMBIA a una velocidad que nunca antes habíamos experimentado. La tecnología reinventa la manera en que vivimos y conocemos el mundo. Mientras el sector privado corre para adaptarse, el Estado enfrenta un reto aún mayor: transformarse sin perder su esencia y sus principios. En este vértigo global, un Estado inmóvil se queda atrás y no logra responder a las necesidades de sus ciudadanos. Las instituciones públicas no pueden ser ajenas a este desafío: deben mutar, trascender y adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad. No se trata sólo de incorporar tecnología, sino de repensar la forma en que cumplen su misión.

En el caso colombiano, el control fiscal fue, durante décadas, como mirar por el espejo retrovisor: solo se actuaba cuando el camino ya había sido recorrido. A este modelo de control fiscal se le conocía como posterior y selectivo y permitía detectar irregularidades y establecer responsabilidades, pero lo hacía cuando el daño ya estaba hecho. Los recursos perdidos tardaban años en recuperarse mediante procesos de responsabilidad fiscal y cobro coactivo. Mientras esto ocurría, las comunidades continuaban esperando los colegios, el acueducto, los hospitales y las vías que les habían sido prometidos.

Con el tiempo, mantener este esquema como único mecanismo de vigilancia generó un círculo vicioso de estancamiento institucional. Cada vez resultaba más evidente la brecha entre la capacidad del Estado para responder y la velocidad con la que evolucionaba la realidad social y económica. En la comparación regional y global, Colombia mostraba rezagos en materia de desarrollo: baja cobertura digital, regiones altamente desiguales y bienestar humano concentrado en pocos sectores. Estas brechas sociales y tecnológicas no solo limitaban la acción del Estado, sino que hacían insuficiente un control fiscal basado exclusivamente en revisar el pasado.

En un mundo donde los riesgos se multiplican a la misma velocidad que los avances tecnológicos, ese esquema resultaba insuficiente. El pasado ya no basta para proteger el futuro: la vigilancia debe ser simultánea con la acción.

La presión de esta nueva realidad hizo evidente la necesidad de un cambio institucional. Ese giro se consolidó con el Acto Legislativo 04 de 2019 y el Decreto Ley 403 de 2020, que introdujeron el control concomitante y preventivo y fortalecieron a la Contraloría General de la República (CGR). Estas reformas dotaron a la entidad de una herramienta decisiva: el acceso en tiempo real a la información de los sujetos de control, sin que pudiera oponérsele reserva alguna para acceder a ella. Así se estableció la base jurídica para un control fiscal más ágil y oportuno, capaz de actuar al mismo ritmo en que se ejecutan los recursos públicos.

Sobre esa base de acceso irrestricto y oportuno, el decreto también reconoció la posibilidad de valerse de la gestión inteligente de la información, que incluye el uso de analítica de datos, minería de datos, inteligencia artificial y análisis predictivo y prospectivo. Con estas herramientas, el control fiscal dejó de ser únicamente una revisión del pasado y empezó a proyectarse hacia el futuro, con la capacidad de anticiparse a riesgos y fortalecer la protección del patrimonio público y dar mayor solidez al ejercicio del control fiscal[1]
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En este contexto, la revolución tecnológica impuso un nuevo ritmo a la gestión pública y, en consecuencia, al control fiscal. Para dar respuesta, la Contraloría General de la República creó la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (Diari), concebida como un espacio de innovación institucional que combina conocimiento técnico y herramientas tecnológicas avanzadas para vigilar en tiempo real la ejecución de los recursos públicos.

Al Estado le tomó casi un siglo contar con una dirección vanguardista y especializada como la Diari. Su creación marcó un punto de inflexión en la manera de ejercer el control fiscal, pues por primera vez el país contó con una institución capaz de anticipar riesgos, prevenir la pérdida de recursos y actuar con dinamismo y oportunidad frente a los desafíos que exigen los tiempos actuales. Esta dirección se ha consolidado como un órgano clave en la protección del patrimonio público y en la lucha contra la corrupción.

Hoy, en apenas cinco años desde su creación, la Diari ha demostrado que el camino de la innovación institucional es un proceso en constante construcción. Los procedimientos se han ido afinando, las herramientas tecnológicas se han fortalecido y cada nuevo desarrollo ha servido para potenciar su papel estratégico. El reto de la Diari no terminó con su creación: por el contrario, apenas comenzó una evolución que sigue en marcha.

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En la Diari cada alerta marca el inicio de un proceso de observación continua sobre proyectos, contratos y obras en riesgo. El seguimiento busca garantizar que los compromisos avancen según lo planeado, que cuenten con los recursos necesarios y que no existan factores que amenacen su ejecución.

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Mayor conexión de fuentes de información y facilidad para procesar los datos

En la Diari todo comienza con los datos. Su capacidad de conectar fuentes de información ha sido uno de los cambios más significativos. Particularmente en estos últimos años se ha evolucionado considerablemente en la manera de recibir y procesar la información. Lo que antes significaba esperar a que las entidades enviaran sus reportes en archivos que luego debían revisarse y depurarse manualmente, hoy se realiza de forma mucho más rápida y, sobre todo, automatizada. Esto no solo reduce tiempos de operación sino que ha permitido que la contraloría cuente con datos de mejor calidad, disponibles de inmediato y con un mayor número de fuentes conectadas.

En sus inicios, la información llegaba en archivos .csv, un formato tabular similar a una hoja de cálculo de Excel, que las entidades cargaban en un servidor SFTP[2]
, es decir, un buzón electrónico seguro. Una vez recibidos, los datos debían ser estructurados y validados a través de procesos manuales, lo que hacía que el trabajo tomara más tiempo y demandara más trabajo.

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El Aplicativo de la Unidad de Información (Appui) es un desarrollo tecnológico que automatiza la recolección, organización y validación de los datos.

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Fue justamente de esta necesidad de actuar con mayor rapidez y de reducir los márgenes de error que en 2024 surgió el Aplicativo de la Unidad de Información (Appui). Este desarrollo tecnológico automatiza la recolección, organización y validación de los datos. Gracias a él, las entidades reportan de manera más sencilla, rápida y confiable para todos y la Diari recibe la información de inmediato para su análisis.

Las ventajas de Appui son múltiples. En primer lugar, permite el cargue masivo de datos, de modo que las entidades ya no dependen de enviar archivos pequeños y fragmentados, sino que pueden reportar grandes volúmenes de información de una sola vez sin comprometer el rendimiento del sistema. En segundo lugar, la automatización redujo los errores humanos y elevó la calidad de los datos, garantizando información más precisa y confiable. Además, la actualización en tiempo real asegura que la información siempre esté vigente, lo que fortalece la toma de decisiones y hace posible la detección temprana de riesgos.

Otro aporte clave de este aplicativo es la interoperabilidad. Appui puede conectarse con sistemas de diferente nivel de desarrollo tecnológico, lo que facilita la participación de entidades territoriales con limitaciones técnicas. Esto ha ampliado la cobertura y enriquecido los análisis de la CGR. El cuadro 1 muestra información sobre las fuentes conectadas por año en nuestros sistemas.

En suma, Appui marcó un paso decisivo en la gestión inteligente de información que combina rapidez, volumen, calidad y facilidad de uso. Con ello, la CGR fortalece su capacidad de ejercer un control fiscal ágil, moderno y preventivo.

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Modelos analíticos y herramientas de georeferenciación

La unidad de análisis de la Diari ha sido otro motor clave de transformación. A través de modelos analíticos y tableros de control se han generado insumos estratégicos para orientar la vigilancia fiscal de las contralorías delegadas.

Con el tiempo, estos modelos han crecido en número y se han afinado en su precisión, lo que ha permitido generar alertas más útiles y ajustadas a las realidades del territorio. Los tableros, alimentados con información en tiempo real, ofrecen a las áreas misionales herramientas prácticas para orientar sus auditorías y concentrar la atención en los riesgos más relevantes.

Un hito en este camino fue el lanzamiento en 2025 del Modelo Predictivo de Riesgos de la Contratación, que analiza información histórica y actual para anticipar la probabilidad de riesgo en los procesos contractuales. Este modelo asigna un puntaje tanto a entidades como a contratistas, permitiendo priorizar la vigilancia en los casos de mayor alerta y fortaleciendo así la dimensión preventiva del control fiscal.

A ello se suma el fortalecimiento en geomática, incorporando imágenes satelitales, análisis espacial y herramientas como Survey 123 para apoyar los procesos de participación ciudadana. Estos avances dieron lugar al desarrollo del Geoportal de la CGR, una plataforma que permite visualizar la información como nunca antes: de manera interactiva, territorial y transparente, acercando a la ciudadanía al seguimiento de las obras públicas.

También se destaca la consolidación de un banco institucional de imágenes y el uso de sensores de alta resolución para monitorear recursos naturales, minería y proyectos agropecuarios, evaluando su impacto ambiental. Así, la geomática se integra como un pilar del control fiscal moderno y preventivo, fortaleciendo tanto la capacidad institucional como la confianza ciudadana.

En su primer lustro, la Diari ha venido desarrollando de manera constante nuevos modelos analíticos que responden a las realidades cambiantes del país. Cada modelo surge de una necesidad concreta, ya sea para atender riesgos específicos en la contratación, en la ejecución de obras públicas o en sectores estratégicos. En otras palabras, la Diari no trabaja con un catálogo fijo, sino con un portafolio en evolución que se ajusta a las dinámicas sociales, económicas y territoriales.

Un ejemplo de algunos de los modelos analíticos más destacados, desarrollados en este tiempo son: Modelo PAE, Modelo OCAD PAZ, Modelo de Cadena Presupuestal, Modelo de Mallas de Contratación, Modelo de Fiducias, Modelo de Seguimiento UNGRD y FNGR, Costo Migrantes, Modelo de Análisis de Austeridad del Gasto y el Modelo de la Sentencia T-302.

El cuadro 2 recoge el número de modelos desarrollados recientemente por la Diari, discriminados por año y su contribución al control fiscal.

Este enfoque flexible permite que la Contraloría General de la República cuente siempre con herramientas pertinentes y actualizadas, capaces de atender las contingencias más relevantes de cada momento. En la práctica, significa que el control fiscal no se limita a repetir fórmulas pasadas, sino que se reinventa para responder con precisión a los retos que plantea el país.

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Con la Policía Judicial y el Laboratorio de Informática Forense, la Contraloría General de la República garantiza acceso a la información y protege los datos públicos y el Geoportal de la CGR permite a la ciudadanía seguir las obras públicas de manera interactiva y territorial.

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De las alertas a la entrega de obras

En la Unidad de Reacción Inmediata (URI) y en la Delegada Intersectorial de Regalías se materializa el último eslabón en el ciclo de la Diari. Si la unidad de información conecta las fuentes y la de análisis traduce estos datos en modelos y alertas, la URI lleva esos insumos al terreno, transformándolos en acciones concretas de vigilancia fiscal mediante el seguimiento permanente.

Cada alerta marca el inicio de un proceso de observación continua sobre proyectos, contratos y obras en riesgo. El seguimiento busca garantizar que los compromisos avancen según lo planeado, que cuenten con los recursos necesarios y que no existan factores que amenacen su ejecución. En esencia, se trata de acompañar cada proyecto hasta que se cumpla su propósito: entregar a la ciudadanía la obra o el servicio prometido.

Para lograrlo, se convocan mesas de trabajo con todos los actores involucrados: contratante, contratista, interventoría y demás autoridades y permanece en el proceso hasta que la obra es entregada o hasta que se superan los cuellos de botella que impedían su avance.

Este enfoque marca la diferencia porque el control fiscal deja de ser un ejercicio distante para convertirse en acciones de vigilancia efectivas que producen resultados visibles para la comunidad. Un acueducto que empieza a funcionar en una comunidad rural, un centro cultural que abre sus puertas o un programa social que logra ejecutarse en los plazos establecidos son ejemplos de cómo la presencia de la CGR impacta la vida de la ciudadanía.

Todas las acciones realizadas en el marco de los seguimientos permanentes de la Diari aseguran que los recursos públicos no se queden en el papel y que cada peso invertido cumpla con su propósito.

Los resultados lo confirman. En tan solo cinco años de operación, la Diari ha consolidado 312 beneficios cuantitativos, según se aprecia en el cuadro 3, producto de sus seguimientos, por un valor cercano a 7,7 billones de pesos protegidos.

Esto reafirma que el control fiscal, cuando es oportuno y preventivo, se convierte en una herramienta esencial para proteger el patrimonio de todos los colombianos y así garantizar que la inversión pública llegue a donde realmente importa: la ciudadanía.

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Policía Judicial: garantía de acceso a la información

Una de las transformaciones más relevantes del control fiscal en los últimos años ha sido la incorporación de la Policía Judicial. Antes, cuando una entidad no entregaba la información solicitada, la Contraloría solo podía acudir a sanciones posteriores. Eso castigaba el incumplimiento, pero no garantizaba que la información llegara a tiempo.

El panorama cambió con las facultades otorgadas por el Decreto Ley 403 de 2020 y reglamentadas en la Resolución 793 de 2021. Desde entonces, la CGR puede desplegar al equipo de Policía Judicial para acceder directamente a la información requerida bajo protocolos técnicos que aseguran su validez y confiabilidad. Si se presenta renuencia en el suministro de documentos o riesgo de manipulación de datos, los equipos especializados pueden recopilar la información directamente y protegerla para su uso como insumo en los ejercicios de vigilancia y control fiscal, así como medio probatorio en los procesos de responsabilidad fiscal.

Un paso clave en este fortalecimiento fue la creación del Laboratorio de Informática Forense (LIF 25), inaugurado en 2025. Este espacio, fruto de años de preparación, se ha convertido en un referente nacional e internacional. Allí se procesan enormes volúmenes de información digital y se recuperan archivos que en apariencia estaban perdidos. Para hacerse una idea: un solo caso puede traer entre 500 gigabytes y 2 terabytes de información. Eso equivale a cientos de miles de fotos o al historial completo de correos y archivos de una empresa mediana. Lo impresionante es que, aún con esas dimensiones, los análisis se realizan en cuestión de uno o dos días, gracias a equipos de última tecnología.

La Policía Judicial, apoyada por el LIF, trabaja además de manera articulada con todas las unidades de la Diari para sacar el máximo provecho de las capacidades de la dependencia y entregar siempre los mejores resultados. Así, se garantiza que la información esté disponible de manera rápida y segura, logrando un control fiscal más integral. El cuadro 4 presenta una relación de los despliegues de Policía Judicial realizados por la Diari desde el año en que fueron reglamentadas sus facultades.

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En tan solo cinco años de operación, la Diari ha consolidado 312 beneficios cuantitativos producto de sus seguimientos, por un valor cercano a 7,7 billones de pesos protegidos.

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Conclusiones

Hoy la vigilancia de los recursos públicos no se limita a contar pérdidas del pasado. Gracias a la Diari, la Contraloría General de la República supo aprovechar todas las bondades de la tecnología para ponerse al día con los tiempos: la analítica de datos, la inteligencia artificial, la interoperabilidad de sistemas, la georeferenciación y la Policía Judicial fortalecida. Todo ello convirtió al control fiscal en un ejercicio oportuno, ágil y capaz de actuar en el mismo momento en que se ejecutan los recursos.

Las bondades de esta transformación son visibles en cada herramienta: Appui garantiza información en tiempo real, los modelos alertan sobre riesgos antes de que ocurran, el Geoportal permite a la ciudadanía ver como nunca antes la inversión pública de manera interactiva y comprensible, y el Laboratorio de Informática Forense LIF 25 protege la integridad de los datos. Juntas, estas innovaciones consolidaron un control fiscal más moderno, preventivo y cercano a la gente.

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Con la Diari, la Contraloría General de la República aprovecha la analítica de datos, la inteligencia artificial, la interoperabilidad de sistemas, la georeferenciación y la Policía Judicial fortalecida para hacer del control fiscal un ejercicio oportuno, ágil y capaz de actuar en el mismo momento en que se ejecutan los recursos.

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Pero la verdadera fortaleza de la Diari no está solo en la tecnología, sino en el talento humano que la impulsa: profesionales altamente especializados y líderes que con visión y compromiso, han hecho posible esta transformación. Ellos son quienes dan vida a la Diari y quienes han hecho que la contraloría sea hoy una institución más fuerte, preparada y confiable para enfrentar los desafíos del futuro.

En apenas un lustro, la Diari pasó de ser una apuesta innovadora a consolidarse como un actor estratégico en la lucha contra la corrupción y en la garantía de que la inversión pública llegue a donde realmente importa: la vida de la ciudadanía. El camino de la innovación institucional no está concluido; por el contrario, está en constante construcción. Y es precisamente en esa evolución continua donde reside la mayor garantía de que el control fiscal colombiano seguirá siendo cada vez más moderno, preventivo y cercano a la gente. EC

[1]
República de Colombia. (2020). Decreto Ley 403 de 2020 por el cual se dictan disposiciones para el fortalecimiento del control fiscal, art. 59. Diario Oficial No. 51.255

[2]
Secure File Transfer Protocol (SFTP): protocolo de red que permite transferir, acceder y gestionar archivos de forma segura a través de una conexión Secure Shell – SSH (OpenAI, 2025).

[3]
No es posible determinar el número de fuentes conectadas de manera discriminada en los años 2020–2022 debido a la migración de datos del servidor 95 (SQL) al catálogo de datos (Databricks).

[4]
Para la fecha no se contaba con los registros de las unidades de medida de almacenamiento de datos.

Referencias Bibliográficas

  • República de Colombia. (2020). Decreto Ley 403 de 2020. Por el cual se dictan disposiciones para el fortalecimiento del control fiscal. Diario Oficial No. 51.255
  • República de Colombia. (2019). Acto Legislativo 04 de 2019: por medio del cual se reforman los artículos 267 y 268 de la Constitución Política de Colombia, se fortalecen las competencias de la Contraloría General de la República y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial No. 51.080
  • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD. (s. f.). Informe global de desarrollo humano. https://undp.org

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